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RUBIK “Nº IV La fiesta de la vida se celebra de diversas formas” (18/03/18)

“Torbellino de nostalgia con sonrisa”
Cuando terminó la obra el público llevaba una sonrisa en los labios y una conversación:” ¿Tú tienes pueblo?” Esta pregunta parecía diferenciar la comprensión más ó menos profunda del mensaje de Nº IV “La fiesta de la vida se celebra de diversas formas”. Para, el público joven, parecía ser un dato importante. No lo sé, yo tengo pueblo, (puede ser que si no lo tuviera lo que sentí hubiera sido otra cosa, nunca lo sabré) y lo que vi en escena con un lenguaje de teatro físico y una dramaturgia conceptual fue precioso. La Cia Rubik me transportó a esas fiestas de agosto de mi pueblo. Identifiqué cada momento: las borracheras, los momentos románticos de las verbenas, los toros, los sorteos de las tómbolas. Sus intérpretes formados en teatro físico: Juanjo Herrero y Estitxu Zaldua, nos divirtieron y nos empañaron los ojos de belleza en sus movimientos. Rubik es una compañía con un buen hacer, que trasmite pasión y rigor por su línea de trabajo. La luz fue perfecta, creando ambientes, sin sobresalir pero acompañando a la dramaturgia. La calidad actoral y de movimiento de sus dos interpretes impecable. Un disfrute para los sentidos.

Arantxa Iurre

“PARADIGMA” (25/02/18)

“Paradigma” prometía pero…

La Cía Bea Insa visito Utopian el domingo 25 de febrero desplegando en los primeros 15 minutos una potente “conversación por móvil” que ponía al descubierto un fraude farmacéutico para la depresión posparto. Un alegato sobre el poder mafioso de las farmacéuticas donde la actriz protagonista, Bea Insa, nos sedujo por su buena interpretación. Fue un comienzo contundente, donde drogas, alcohol y amenazas nos mantuvo atentos y con ganas de saber que le iba a ocurrir a la periodista. Pero según avanzaba la obra, la dramaturgia de Angel Mirou se iba diluyendo en una escena intermedia que al final, solo sirvió para recoger los destrozos de la ira del primer personaje y un final que nos dejó con interrogaciones sobre el desenlace. Los audiovisuales entre escenas, interesantes 10 segundos, se alargaban para servir como cambios de vestuario de la actriz y no estaban integrados como parte de la dramaturgia. “Paradigma”, prometía pero al final no conseguimos saber a dónde nos quería llevar. Buenas mimbres para una obra, que no llegó a conseguir una unidad en la dirección escénica y la dramaturgia.

Arantxa Iurre

KATASTROFEN!: Neopreno (11/03/18)

“Filosofía de vida a ritmo de carcajada”

Simpleza máxima, en cuanto a escenografía y vestuario, mezclado con profundidad en la propuesta de la compañía Kastastrofen con su obra: “Neopreno”. El domingo, en la Sala Utopían Aretoa, aparecieron dos actrices que quisieron romper los moldes, a golpe de carcajada, con los que el sistema nos está construyendo las cabezas, para su solaz beneficio. Ese buenísimo y correctas formas, que van conformando un pasillo estrecho en nuestras cabezas pensantes, que ya se sienten acorraladas por cualquier pensamiento, y no digamos acción, de cualquier hecho que ocurre. Un buenísimo, mentiroso, que esta sustituyendo a la labor que tenazmente hacia antes la religión.
Con humor absurdo, La Cia Katastrofen nos iba contando, a través de una conversación de dos mujeres, embutidas en trajes de neopreno, y sentadas en dos hamacas playeras, la corrección a la que nos “debemos” y la “trasgresión” que nos aflora e intentamos aplacar. En la escasa hora que dura el espectáculo, pensábamos y reíamos, hasta las lágrimas, al mismo tiempo que nos tentaban a transgredir tanta mentirosa corrección. Por otra parte, este sistema “maravilloso” en el que vivimos, y que últimamente se dedica a censurar al arte y protegernos con leyes paternalistas, a los espectadores que estuvimos viendo “Neopreno”, nos dio oxigeno para poder enfrentarnos a él. Durante la escasa hora que duró la representación, Katastrofen, reflejó la función del teatro: cuestionar la sociedad, preguntarte el mundo que vives. El público que asistimos salimos con una sonrisa en la boca e incitados a seguir al “trasgresor” que todos llevamos dentro y sacar la lengua a esa hipocresía vestida de buenísmo. Un placer. Esperamos con impaciencia, mas obras, de estas dos creadoras que forman la Cia Katastrofen, Leire Olaran y Jone García.

Arantxa Iurre

MANIFIESTO Del Día Mundial del Teatro: 27 de marzo.

El Día Mundial del Teatro se creó en 1961 por el Instituto Internacional del Teatro (IIT). Se celebra todos los años el 27 de Marzo y se organizan distintos eventos de teatro nacional e internacional para resaltar esta ocasión.
Mensaje del Día Mundial del Teatro- Europa
Simon McBurney, Reino Unido
Actor, escritor, director de escena y co-fundador del “Théâtre de Complicité”
A media milla de la costa de Cirenaica en el norte de Libia existe un vasto refugio rocoso de 80
metros de ancho y 20 de altura. En el dialecto local se le conoce como Hauh Fteah. En 1951 el
análisis de datación por carbono 14 demostró una ocupación humana ininterrumpida de al
menos 100.000 años. Entre los artefactos desenterrados había una flauta de hueso datada entre
40.000 y 70.000 años. Siendo un niño, al oír esto le pregunté a mi padre:
“¿Ellos tenían música?”
Me sonrió.
“Al igual que todas las comunidades humanas.”
Mi padre era un arqueólogo estadounidense, el primero en excavar en Hauh Fteah, en Cirenaica.
Me siento muy honrado y feliz de ser el representante europeo del Día Mundial del Teatro de
este año.
En 1963, mi predecesor, el gran Arthur Miller, dijo en un momento donde la amenaza de guerra
nuclear arrojaba su sombra sobre el mundo: “Cuando se nos pide escribir en un momento donde
la diplomacia y la política tienen brazos tan terriblemente cortos y débiles, el delicado pero a
veces amplio abrazo del arte debe soportar la carga de sostener unida la comunidad humana”.
El significado de la palabra Drama deriva del griego “dran” que significa “hacer”… y la palabra
teatro que procede del término griego “Theatron”, literalmente significa el “lugar donde se
mira”. Un lugar no solo dónde miramos, también donde vemos, obtenemos, entendemos. Hace
2.400 años, Polykleitos el Joven diseñó el gran teatro de Epidauro. Con capacidad para 14.000
personas, la asombrosa acústica de este espacio abierto es milagrosa. Un diálogo desde el centro
del escenario puede ser oído en todos los 14.000 asientos. Como era usual en los teatros griegos,
cuando observabas a los actores, también podías ver el paisaje detrás de ellos. Esto no solo
juntaba varios lugares a la vez, -la comunidad, el teatro y el mundo natural-, también unificaba
todos los tiempos. De la misma manera que la obra evocaba mitos del pasado en el tiempo
presente, podías ver más allá del escenario tu futuro final. La naturaleza.
Una de las revelaciones notables de la reconstrucción de “El Globo” de Shakespeare en Londres
también está relacionada con aquello que vemos. Esta revelación tiene que ver con la luz. Tanto
el escenario como el auditorio estaban iluminados por igual. Los artistas y el público se podían
ver unos a otros. En todo momento. Dondequiera que mires hay personas. Y en consecuencia,
se nos recuerda que el gran soliloquio de, digamos, Hamlet o Macbeth, no eran meditaciones
privadas sino debates públicos.
Vivimos en un tiempo donde es difícil ver con claridad. Estamos rodeados de más ficción que en
cualquier otro momento de la historia o la prehistoria. Cualquier “hecho” puede ser
cuestionado, cualquier anécdota puede reclamar nuestra atención como una “verdad”. Una ficción en particular nos rodea continuamente. Aquella que busca dividirnos. De la verdad. Y de
unos a otros. Y así, estamos separados. Las personas de las personas. Las mujeres de los
hombres. Los seres humanos de la naturaleza.
Pero al igual que vivimos en un tiempo de división y fragmentación, también vivimos en un
tiempo de inmenso movimiento. Como nunca antes en la historia las personas se están
desplazando; muchas veces volando; caminando; nadando si hace falta; migrando; por todo el
mundo. Y esto es solo el comienzo. La respuesta, como sabemos, ha sido el cierre de fronteras.
La construcción de muros. La exclusión. El aislamiento. Vivimos en un orden mundial tiránico,
donde la indiferencia es moneda y la esperanza una carga de contrabando. Y parte de esta tiranía
es el control, no solo del espacio, sino también del tiempo. Este tiempo en que vivimos renuncia
al presente. Se concentra en el pasado reciente y en el futuro. Yo no tengo eso… Yo compraré
aquello…
Ahora lo he comprado, necesito tener la próxima… cosa. El pasado lejano está destruido. El
futuro sin consecuencias.
Muchos afirman que el teatro no puede ni podrá cambiar nada de esto. Pero el teatro no va a
desaparecer. Porque el teatro es un sitio. Me gustaría llamarlo un refugio. Donde las personas
se congregan e inmediatamente forman comunidades. Tal y como hemos hecho siempre. Todos los teatros son del tamaño de las primeras comunidades humanas, de cincuenta a 14.000 almas.
Desde una caravana de nómadas a un tercio de la antigua Atenas.
Y dado que el teatro solo existe en el presente, también cuestiona esta desastrosa visión del
tiempo. El momento presente es siempre un tema del teatro. Sus significados se construyen
mediante un acto comunitario entre el intérprete y el público. No solo aquí, sino ahora. Sin la
actuación del intérprete el público no podría creer. Sin la creencia del público, la interpretación
no sería completa. Nos reímos al mismo tiempo. Nos conmovemos. Nos quedamos sin aliento o
enmudecemos. Y en ese momento, mediante el teatro descubrimos la más profunda verdad:
que aquella que considerábamos la más privada división entre nosotros, los límites de nuestra
propia conciencia individual, tampoco tiene fronteras. Es algo que compartimos.
Y no nos pueden parar. Cada noche reapareceremos. Cada noche los actores y la audiencia se
reunirán de nuevo y la misma obra volverá a ser representada. Porque, como dice el escritor
John Berge, “Muy dentro de la naturaleza del teatro hay un sentido de retorno ritual”, la razón
por la cual ha sido siempre la forma de arte de los desposeídos, algo que a causa del
desmantelamiento de nuestro mundo, somos todos. Dondequiera que haya intérpretes y audiencias las historias que no se pueden contar en ningún otro sitio se representarán, ya sea
en las óperas y teatros de nuestras grandes ciudades, o en los campos que acogen migrantes y
refugiados en el norte de Libia y en todo el mundo. Siempre estaremos unidos, en comunidad,
en esta representación.
Y si estuviéramos en Epidauro podríamos levantar la vista y observar cómo compartimos todo
esto con un panorama mayor. Porque siempre somos parte de la naturaleza y no podemos
escapar de ello así como no podemos escapar del planeta. Si nos encontráramos en “El Globo”
veríamos como preguntas aparentemente privadas se nos plantean a todos nosotros. Y si
pudiésemos tener la flauta cirenaica de hace 40.000 años entenderíamos el pasado y el presente
como indivisibles, y que la cadena que une la comunidad humana nunca será rota por los tiranos
y demagogos.

Tepsis Teatro Residencia de Intervención. Buenas sensaciones del público.

Tepsis vuelve como cada mes a Utopian con su obra: Despierta! retablos de la vergüenza”. El 17 de febrero sábado a las 20:00h podrás ver su propuesta escénica y al acabar escribir en su cuaderno rojo, las sensaciones que has tenido. Aquí te dejamos las que escribieron el 27 de enero el público asistente.

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TEPSIS TEATRO Cia de intervención de Utopian en Cuba

Tras un bolo precioso de “Despierta! Retablos de la vergüenza” en Sartaguda nos llegan noticias desde La Habana sobre nuestra participación en el Festival, además de los emails y opiniones recibidas desde allí. Todas llenas de agradecimiento y de respeto por nuestro trabajo, objetivos cumplidos, llegar al público y despertar un poquito al mundo, El 20 de Enero en Utopian a las 20:00h nos podeis volver a ver.

Reservar vuestra entrada: utopiangetxo@gmail.com ;  Telf:944303194 ó tomaticket

Aquí os dejamos el enlace para ver la crítica de la obra en el 17 Festival  Internacional de La Habana “Teatro-Sociedad-Resistencia”

http://www.lajiribilla.cu/…/despierta-retablos-de-la-vergue…

Mas info: tepsisteatro.com

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Viejos Tiempos – Carla Roisin

Proceso de montaje de la obra Viejos Tiempos de Harold Pinter con un tratamiento innovador.

Teatro.

Intérpretes: Javier Beotegi, Miriam del Prado

Dirección: Carla Behal Roisin

Relación: Carla Róisín Béhal (Bilbao/ Amsterdam)

Es una performer y creadora de Bilbao, formada en la Escuela Superior de las Artes de Amsterdam (Teatro Físico) y en Euskal Herriko Unibersitatea/ Universidad del País Vasco, Bilbao, (Postgrado Teatro y Artes escénicas) Trabaja en performances multidisciplinares usando la danza, el teatro físico y las artes visuales.

Responden a la convocatoria Vida en Marte III

Trueke: Aún por determinar

Vinilo Azul

4º montaje del grupo de teatro Vinilo Azul. Con una media de edad de 20 años, los componentes de este colectivo han demostrado que pese a su juventud, son capaces de abordar con continuidad y seriedad un proceso creativo hasta su conclusión en un montaje para su exhibición pública, todo ello sin más ayuda externa que la cesión del espacio y el equipo técnico.

En esta ocasión pretenden dar un paso más y encontrar un lenguaje y un estilo que los defina como colectivo teatral. Para ello han decidido abordar un tema muy cercano para ellas: la educación desde el punto de vista del estudiante que la difruta/padece.

Teatro.

Intérpretes: Gemma Sacanell, Gael Sacanell, Izar Pizarro, Delia Postigo, Paula Mañeru, Paula Sanz, Nolan Young, Albar Cirarda, Ohiane Barrueta y Nagore Andrés.

Dramaturgia y dirección: Izar Pizarro

Relación: Vinilo Azul está formado en su mayor parte por alumnas y antiguas alumnas de Utopian y personas interesadas en el teatro.

Entran en el programa de residencias por ser alumnos de Utopian.

Trueke: Dos funciones abiertas en julio de 2017.

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